¿Puede una pequeña empresa crear su propia IA?
Durante mucho tiempo asociamos la inteligencia artificial a palabras enormes: infraestructura, billones de parámetros, centros de datos del tamaño de ciudades pequeñas y presupuestos que no caben en una hoja de Excel… ni en dos vidas. Así que la pregunta parece casi ingenua: ¿puede una pequeña empresa crear su propia IA? Depende de qué entendamos por crear. Y, sobre todo, de qué entendamos por inteligencia. La mayor parte de la IA que hoy usamos es extraordinariamente buena en una cosa: saber mucho de casi todo. Pero cuando bajas al terreno —al sector concreto, al oficio, a la fricción diaria— aparece una grieta silenciosa: sabe, pero no entiende. ...