Relato sobre la última paloma mensajera del mundo
No fue el colapso lo que más dolió. Fue el silencio posterior. Cuando dejó de funcionar todo lo que prometía inmediatez, nadie sabía muy bien cómo decir sigo aquí sin intermediarios. La última paloma mensajera del mundo no lo sabía tampoco. Volaba porque siempre se había volado así. Sin épica. Sin prisa. Con una nota mínima atada a la pata, escrita por alguien que no necesitaba convencer a nadie, solo llegar. ...