La víspera de lo que importa
Hoy es 8 de diciembre y el día tiene una electricidad distinta en el aire. Esa mezcla fina entre expectación, nervios y esperanza que aparece cuando sabes que mañana no es un día cualquiera. Hay reuniones que son simples citas en un calendario. Y luego están las otras: las que te obligan a mirarte al espejo, a ordenar pensamientos, a respirar más hondo, a recordar por qué empezaste. Cuando un proyecto es parte de ti —lo hayas construido solo o en equipo, pieza a pieza, noche tras noche— cada encuentro que puede abrir una puerta se siente casi como un examen vital. No por miedo, sino por deseo. Porque hay momentos que huelen a futuro, a salto, a posibilidad. ...