La vela que va delante
Hay personas que sostienen tu vida sin hacer ruido. Que no necesitan estar en el centro de nada para ser el centro de todo. En mi caso, esa persona siempre ha sido mi madre. Podría hablar de mil cosas: de su fuerza, de su capacidad para recomponerse después de cada golpe, de cómo entendió siempre mis silencios (y los suyos), mis dudas, mis caminos torcidos y mis aciertos tardíos. Pero si tuviera que elegir una sola imagen, una sola idea que resuma lo que ella significa para mí, sería esta frase suya que escuché desde niño: ...