La velocidad también se equivoca
En el mundo startup hay una palabra que se repite como un mantra: velocidad. Lanzar antes. Iterar antes. Escalar antes. Llegar antes que otros que, supuestamente, llegan tarde. Pero hay una verdad incómoda que rara vez se dice en voz alta: > La velocidad no es una virtud en sí misma. Es un multiplicador. Y como todo multiplicador, amplifica tanto lo bueno como lo malo. He visto productos nacer rápido y envejecer aún más rápido. ...