Ángel Monroy García - La arista de la identidad

Hexalogía IV: No convertirse en el personaje

Hay un momento, casi imperceptible, en el que el proyecto empieza a hablar más alto que la persona. No ocurre de golpe. No hay una alarma. Sucede poco a poco. Primero te presentas por lo que haces. Luego piensas por lo que representas. Y, sin darte cuenta, empiezas a vivir desde el personaje. El “emprendedor”. El “fundador”. El que siempre puede. El que siempre está pensando en lo siguiente. Ese personaje tiene ventajas. Da seguridad. Ordena el relato. Facilita las conversaciones rápidas. ...

6 de enero de 2026 · 2 min · 340 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García - La arista del tiempo

Hexalogía III: El tiempo como decisión

Durante años confundí avanzar con acelerar. Ni el primero ni el último, ni fui el único. En el mundo del emprendimiento, el tiempo suele tratarse como un enemigo: algo que hay que comprimir, optimizar, forzar. Pero el tiempo no es solo un recurso. Es un entorno vital. Y el ritmo al que construyes no es neutro. Es una decisión ética. He visto proyectos prometedores morir de prisa. No por falta de talento. No por falta de mercado. Sino por haber confundido urgencia con importancia. ...

5 de enero de 2026 · 2 min · 295 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García - La arista de la tensión

Hexalogía II: Sostener dos verdades sin romperse

Hay una tensión que no se resuelve. Y cuanto antes se acepta, mejor. Durante mucho tiempo pensé que madurar consistía en elegir. En decantarse. En dejar atrás una de las dos fuerzas en conflicto. Hoy sé que no. Que hay tensiones que no vienen a romperte, sino a mantenerte despierto mientras te zarandean. F. Scott Fitzgerald lo formuló de una manera incontestable: «La prueba de una inteligencia de primera clase es la capacidad de mantener dos ideas opuestas en la mente al mismo tiempo y seguir funcionando.» ...

4 de enero de 2026 · 2 min · 390 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García - La arista del sentido

Hexalogía I: Emprender no es empezar, es elegir

Durante mucho tiempo pensé que emprender era empezar algo. Un proyecto. Una empresa. Una idea con nombre propio. Con el tiempo he entendido que no. Que emprender no es empezar. Emprender es elegir. Elegir implica descartar. Y eso es algo de lo que se habla lo justo y necesario Cada proyecto que nace lleva dentro una vida posible. Un tipo de horarios. Un tipo de cansancio. Un tipo de presencia —o de ausencia— en casa. Un tipo de conversación recurrente en la cabeza. ...

3 de enero de 2026 · 2 min · 406 palabras · Ángel Monroy