El poder de una idea
Una idea, por sí sola, parece poca cosa. No ocupa espacio, no pesa, no se puede tocar. A veces incluso pasa desapercibida, como si no mereciera demasiada atención. Y, sin embargo, es una de las fuerzas más expansivas que existen. Lo verdaderamente interesante de una idea no es lo que es en su origen, sino lo que provoca. Porque una idea rara vez se queda quieta. Cuando se comprende, cuando se piensa de verdad, empieza a ramificarse. Genera conexiones, abre preguntas, despierta otras ideas que no estaban ahí antes. Crece. ...