La startup como instrumento musical
Hay horas o momentos que parecen escritos para la prisa. Y otros —como estos— que te piden algo más raro: afinación. Porque una startup no se “construye”: una startup se afina. Como un instrumento: si una cuerda está tensa de más, se rompe; si está floja, no suena; y si nadie escucha con atención, todo se convierte en ruido. En estas fechas, con el mundo aún masticando villancicos y promesas, a mí me gusta pensar en la empresa como en una guitarra apoyada en la esquina: callada… pero lista. Esperando que alguien vuelva a tocar con intención. ...