Hay una forma de usar la IA que me parece un sueño para casa: el modo cuestionario.

No es “dame la respuesta”. Es “pregúntame, ponme a prueba, corrígeme y enséñame”.

Dicho de otra manera: una IA que te entrena, no que te sustituye.

Por qué ayuda tanto con los deberes

Porque replica lo que hace un buen profesor particular:

  • Detecta lagunas (“aquí dudas siempre”).
  • Ajusta el nivel (ni demasiado fácil, ni un muro).
  • Te obliga a explicar (y cuando explicas… aprendes).
  • Repite sin cansarse (bendita paciencia infinita).

Y, sobre todo, hace algo que cambia el juego: convierte el estudio en interacción, no en castigo.

Cómo lo usaría yo en casa (sin trampas)

Un método sencillo para que tu hija/o avance de verdad:

1) Arranque rápido

“Hazme 10 preguntas tipo test sobre este tema, con 4 opciones, y al final me dices la respuesta correcta y por qué.”

2) Segunda ronda (subimos nivel)

“Ahora haz 5 preguntas de desarrollo cortas. Corrige mi respuesta y dame una versión mejor.”

3) Diagnóstico con cariño

“Dime mis 3 errores más comunes y cómo evitarlos con una regla simple.”

4) El examen final (modo épico)

“Simula un examen de 15 minutos. Sin pistas. Luego me pones nota y me dices qué repasar.”

En 30 minutos, tienes una sesión que no es “hacer deberes”: es construir comprensión.

La regla de oro (para que no se convierta en un atajo)

Si tu hija/o usa IA, que siga esta norma:

Primero responde él. Luego compara.

La IA no debe ser su bolígrafo.
Debe ser su espejo.

Porque el objetivo no es entregar la tarea: es ganar autonomía.

Y sí: esto también nos educa a nosotros

Lo confieso: a veces el modo cuestionario me da una lección a mí.

Porque te enfrenta a una verdad hermosa: no aprendemos cuando nos dicen… aprendemos cuando intentamos, fallamos un poco, y volvemos a intentarlo con guía.

Ahí está el futuro, en miniatura: una casa donde la tecnología no roba humanidad… la amplifica.

Escrito por Ángel Monroy García, aprendiendo de lo que otros aprenden…